Archivo para septiembre, 2009

RESACA DEL CONCIERTO POR LA PAZ

Posted in Diario with tags , , , , on septiembre 24, 2009 by mercybroma
Yotuel, de Orishas; la Tañon y Danny Rivera

Yotuel, de Orishas; la Tañon y Danny Rivera

Han pasado los días y la amiga Yordy me envia fotos del Concierto Por la Paz, celebrado el domingo 20 de septiembre en La Habana. No puedo resistir a la tentación de compartirlas. Y es que nunca es tarde cuando la dicha es buena…

De blanco Juanes y Miguel Bosse disfrutan en La Habana

De blanco Juanes y Miguel Bosse disfrutan en La Habana

Los cubanos por la Paz

Los cubanos por la Paz

LA HABANA BAILA A RITMO DE PAZ

Posted in Diario with tags , , , , , , on septiembre 21, 2009 by mercybroma

No logré que me cargaran sobre los hombros, pero igual disfruté del Concierto por la Paz, en La Habana. Tremendo sol, tremendo calor humano, juventud de la que se pega y da esperanzas. Hago un descanso en el camino despues de cuatro horas de música de la buena junto a Juanes, Van Van, la Tañon, Orishas, Miguel Bossé y la comitiva que le cuelga.

La Tañón en La Habana

La Tañón en La Habana

A menear el esqueleto y las neuronas nos convocó este espectáculo artístico en favor de la paz mundial. Como siempre Martí presente en todos los grandes acontecimientos con sus versos y su majestuosa imagen.

La Plaza de la Revolución en CONCIERTO POR LA PAZ

La Plaza de la Revolución en CONCIERTO POR LA PAZ

Olga Tañón en el Hotel Nacional, Cuba.

Olga Tañón en el Hotel Nacional, Cuba.

MARILYN

Posted in Humor costumbrista with tags , , , on septiembre 2, 2009 by mercybroma
UNA MUJER DE CORAZÓN

UNA MUJER DE CORAZÓN

Por: Mercy Azcano
Ilustración: José Luis
   Se llamaba como su ídolo y era una rubia platinada ¿Cómo podía Lalo, cinéfilo y admirador de la sensual estrella del celuloide resistirse a los encantos de una Marilyn criolla?
   La suerte le sonrió al hombre, o al menos eso creyó entonces, al conquistar un sueño inalcanzable que con los días se tornaría una pesadilla abominable.
-Papi, necesito un pescao –le dijo ella, con voz melosa.
-Ve a la pescadería.
-No te pongas malito, mi chini, que lo que te pido son diez pesos.
-¿Y ya gastaste el dinero que te di ayer?
-Me compré este pescador en la trapichopi –respondió mimosa Marilyn, al tiempo que modelaba el nuevo pantalón para él.
   Lalo se quedó sin saber que la trapichopi, era la tienda de ropa reciclada de la esquina, pero prefirió no preguntar y darle los diez pesos para quitarse a la mujer de arriba. 
    Como una tromba ella pasó por su lado y salió, sin olvidar darle un tirón a la puerta, que estremeció los cimientos del edificio. Lalo rumió la idea de cómo librarse de aquella plaga, porque sabía que si intentaba romper cara a cara, la muchacha se echaría a llorar y él estaría perdido.
   Es que Lalo era un sentimental  incurable, y de solo imaginar las lágrimas femeninas se sintió un monstruo, un villano. Arrepentido pensó que aunque ella lo había decepcionado, no era una mala persona y sufriría al verse abandonada.
   Aquella noche tan pronto se acostaron, la acarició y le dijo:
-Mami, qué deseos tengo de verte en estado de gravidez…
-¿Y que posición es esa?
-Me refiero a que salgas embarazada.
-¿Preñá?, ni que yo estuviera loca…
   Para evitar una discusión Lalo se levantó a buscar algo en el escaparate, mientras hablaba:
-Cierra los ojos, te tengo una sorpresa que te encantará porque sé cuánto te apasiona la música, fíjate que es algo muy valioso…
   Seguro es tremendo equipo, pensó Marilyn y apretó los párpados, preguntándose de donde habría sacado Lalo el dinero para comprarlo.
   Al abrir los ojos se puso pálida:
-¿Y este libro viejo qué es?
-Un cancionero de cuando aún estaba en la secundaria, es una joya, aquí están  todas las letras de las canciones de Nino Bravo…
   Y bravo tuvo que ponerse el hombre para evitar los puños de Marilyn, que indignada, en ese mismo momento se vistió, recogió sus ropas en un maletín y se marchó, por supuesto, sin olvidar darle un tirón a la puerta, que además de estremecer los cimientos del edificio, estremeció las fibras más sensibles del ingenuo corazón de Lalo.