Archive for the Humor costumbrista Category

MI QUERIDO PALANTE MÁS ALLÁ DELA MEDIA RUEDA

Posted in Humor costumbrista with tags , , on enero 19, 2017 by mercybroma
PALANTE SIGUE PA'LANTE

PALANTE SIGUE PA’LANTE

 

Feliz y orgullosa, sigo al frente de mi querido periódico Palante, fundado el 16 de octubre de l961, y que acaba de cumplir sus 55 añitos…Como una de las publicaciones humorísticas más antiguas de Hispanoamérica goza hoy de un merecido prestigio en el mundo del periodismo gráfico…Para sus hacedores: los de ayer, hoy y mañana, muchas ¡Felicidades!

Astérix y Obélix UN BUCHITO DE POCIÓN MÁGICA

Posted in Humor costumbrista with tags , , , , , , on enero 19, 2017 by mercybroma

 

Homenaje a los maestros.

Homenaje a los maestros.

Por Mercedes Azcano   Ilustración: José Luis

Si las aventuras de Astérix, el valiente guerrero galo, cobran la máxima emoción cuando él y sus amigos beben un buchito de la poción mágica elaborada por el druida Panorámix, porque a partir de ese momento comenzarán a volar legionarios romanos por todas partes, parece que también los hacedores del famoso cómic le dieron una probadita, para convertir en inmortal tan simpática saga.

Ellos fueron: el dibujante Albert Uderzo, quien aún vive y dibuja, y el guionista René Goscinny, fallecido de un infarto en 1977. Al morir su amigo, Uderzo siguió a cargo de la serie hasta el año 2009 que vendió los derechos de la franquicia a la editorial Hachette.

Publicada el 29 de octubre de 1959, en el número uno de la revista Pilote, la tira contaba con diez viñetas. Tanto gustó y gusta, desde entonces, que además de ser el cómic más leído y vendido en Francia, aparece en los Guinness como el más traducido de la historia. Su popularidad universal la avalan los álbumes publicados, la larga lista de películas, series animadas, entretenidos video juegos y hasta un parque temático con el nombre de Astérix, en Francia.

Al protagonista lo acompañan el gordo Obélix, cuya fortaleza se debe a que de pequeño cayó en la marmita donde se cocía la poción, y el travieso perrito Ideafix. La historia incluye a más personajes, habitantes, en su mayoría, de esa fabulosa aldea ficticia, que en el año 50 antes de Jesucristo se resiste a la invasión romana que ya ocupa toda la Galia.

Ahí están algunas claves del atractivo universal y de la trascendencia del cómic: en la cultura de la resistencia, en la solidaridad que conlleva y los valores que inspira. Porque  mientras sus detractores le acusan de chauvinismo, sus seguidores admiran la rebeldía de estos aldeanos frente al yugo romano.

¿Y qué decir de los ocurrentes nombres de los personajes? Porque aunque no se conozca la fonética francesa, se adivina lo lúdico en el bautizo de Asurancetúrix (el bardo), Abraracúrcix (jefe de la aldea), en Ordenalfabétix (el vendedor de pescado) o Esautomátix (el herrero), entre otros.

Según confiesa Uderzo, buscaron para su protagonista un nombre que empezara con la A porque Goscinny pensó que así estaría el primero en las estanterías de cómic. Lo que no imaginaron fue la gran fama de que gozaría su creación más de medio siglo después.

Y es que junto a los puñetazos y las peleas, los gags y las piruetas, tan atractivos para los niños, en las historietas se mezclan de forma disparatada sucesos de época con elementos de la modernidad, además de referencias culturales que divierten a los lectores adultos.

Se habla de que el valiente Astérix y sus amigos aldeanos, representan a la resistencia francesa frente a la invasión alemana, durante la segunda guerra mundial. También, los cubanos le agradecemos a Juan Padrón el llevar a historieta el enfrentamiento de los mambises a la opresión de la metrópoli española. El bravo mambí Elpidio Valdés, quien en lugar de poción saboreó un criollo ajiaco, como émulo de Astérix, a una escala más modesta, también saltó del soporte de papel al celuloide.

Recientemente, y tras el ataque terrorista a la redacción del semanario satírico Charle Hebdo, de París, y en homenaje a las víctimas, Urdezo a sus 87 años, retomó a los personajes de Astérix y Obélix, junto a Ideafix, en una viñeta que divulgó en una cuenta de Twitter. En el diario Le Figaro, en solidaridad con los artistas que perdieron la vida en el atentado, publicó un dibujo en el que Astérix grita: “Yo también soy Charlie”.

Más que un cómic histórico o un icono francés, Astérix y Obélix es patrimonio de la cultura universal. Una evidencia de que también se puede divertir con arte y que guionistas y dibujantes al compartir con los lectores un buchito de su poción mágica, nos inoculan la inmensa fuerza de la alegría que proporciona la risa que se fecunda en el ingenio.

 

CAJEROS MAJADEROS

Posted in Humor costumbrista with tags , , , on enero 19, 2017 by mercybroma

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Por: Mercedes Azcano                Dibujos: José Luis

Cuando su tía Güincha le enseñó la tarjeta magnética, Ismael vio los cielos abiertos, se acababan para él las largas colas en el banco, acompañándola a cobrar los pesitos de la jubilación. Así, muy contentos fueron tía y sobrino para el cajero automático y allí empezaron las complicaciones.

El que les quedaba cerca de la casa estaba fuera de servicio. Bajo tremendo sol caminaron hasta el más próximo y al llegar, se encontraron que no tenía conexión. A esa hora, Güincha la emprendió a carterazos con el cajero, vino el guardia de seguridad, y como la tomara del brazo para sacarla de allí, la viejita se puso a guapear atenida al sobrino.

Ismael, con sus 70 kilogramos y sus músculos de relojero, intentó apaciguarla. El guardia, con la complexión de un luchador de sumo, se berreó cuando Güincha blandió la sombrilla y le asestó un golpe en la cabeza. Horrorizado, Ismael arrastró a la tía hasta casa de su amigo Lalo para que la anciana se refrescara un poco. Lalo y su hermana Martica intentaron aplacar a la anciana, con un cafecito acabado de colar.

-No se ponga así, mi viejita, que le puede subir la presión -insistía Martica, que conocía los arranques de mal genio de Güincha.

-Los cajeros automáticos son muy útiles, porque uno puede ingresar o sacar dinero a cualquier hora o cualquier día de la semana –aseveraba Ismael.

-Ejem…, discrepo, porque Güincha no puede exponerse al peligro de ir de noche a extraer dinero y ni contar las veces que me he llevado el chasco de que los cajeros no tienen efectivo los sábados o los días festivos –dijo Lalo, sin darse cuenta que le echaba leña al fuego.

Por solidaridad fueron los tres con Güincha a un banco tan distante que les obligó a trasladarse en un almendrón. Al oírlos conversar sobre el tema de los cajeros, el chofer le dijo a la anciana: “Ocamba, no coja tanta lucha que le va a dar una sirimba, mire, el otro día yo fui al banco y de cuatro cajeros, funcionaban dos, uno de ellos no tenía divisa y el otro, solo daba billetes de 5 CUC”.

Cuando Güincha iba a sacar chaqueta con el chofer por meter la cuchareta sin ser invitado y llamarla “ocamba”, llegaron a su destino. Ismael, “tan ahorrativo” como siempre, se hizo el disimulado para dejar que Lalo pagara. Al ver los cuarenta pesos a la viejita casi le da un síncope. “En mi época con ese dinero le hubiéramos dado la vuelta a Cuba…”

En el banco, después de hacer una colita respetable, por fin les llegó el turno. Martica quiso ayudarla en la operación, pero la desconfiada Güincha se negó. A nadie revelaría sus dos grandes secretos: la edad y el código PIN. Para colmo, por presunción no usaba los espejuelos en la calle, de ahí que al equivocarse varias veces al marcar los números, el equipo se “tragó” la tarjeta.

Aquello fue el acabose, Güincha parecía que iba a echar espuma por la boca. Para entretenerla, mientras Ismael reclamaba en el banco, a Lalo se le ocurrió contarle un chiste de internet. “Este es un abuelo que se ejercita en el gimnasio y le pregunta al entrenador qué equipo usar para impresionar a una joven. Como el viejito está destartalado, el otro le recomienda: el cajero automático”.

La cara de la anciana se transfiguró. Iba a soltarle una barbaridad, justo cuando apareció Ismael con la tarjeta en la mano. Tras convencer a Güincha de la necesidad de dejarse asesorar por Martica, y una vez que esta juró guardar el secreto del código PIN, lograron hacer la operación. Victoriosa, la anciana exhibió el billete de veinte pesos. A Ismael, casi le da un síncope.

-Tía, ¿pero nada más que sacaste veinte pesos? –preguntó, sin poderlo creer.

-Mi’jo es que yo soñaba con la tarjeta magnética para poder ahorrar la pensión, tú verás que ahora sí voy a llegar a fin de mes con los pesitos de mi jubilación.

 

 

DE BRASIL UN PAQUETE VERANIEGO

Posted in Humor costumbrista with tags , , on enero 19, 2017 by mercybroma

 

SORPRESA BRASILEÑA

SORPRESA BRASILEÑA

DE BRASIL UN PAQUETE VERANIEGO

Por: Mercedes Azcano Torres       Fotomontaje: Miriam

“Me revolví”, gritó Lalo y pegó un salto de alegría. Y no se refería al verbo revolver en ninguna de sus acepciones conocidas, sino a la muy particular de “me salvé”, pues en efecto, al parecer acababa de caerle del cielo un “salve”, léase un dinerito,  para “salvar” su economía veraniega.

La historia comenzó meses atrás cuando Lalo, su hermana Martica y el hijito de esta, Douglas, coincidieron con una familia brasileña  durante un fin de semana, en una base de campismo.  Con la espontaneidad que nos caracteriza, los cubanos establecieron relaciones entrañables con el matrimonio carioca y sus pequeños. Y como es natural, al despedirse intercambiaron señas, con la promesa de mantener la amistad.

Y hoy, cuando ya Lalo ni se acordaba de ellos, Martica le contó de la inesperada llamada de un turista para avisarles que les traía “un paquetico” enviado por los brasileños. ¿Qué será?, se preguntaban, mientras soñaban despiertos.

Martica, fantaseó con unos zapatos de lujo caros, pues recordaba una conversación en la que la brasileña comenzó a mentar marcas y modelos, y a ella no le quedó más remedio que admitir su ignorancia al respecto, pues solo tenía un par para saliditas especiales. Claro, que se escudó en el pretexto de la talla, y de que un número 7 desparrama’o no es fácil de conseguir.

Douglitas, se imaginó dueño de una tableta con todas las aplicaciones instaladas, y sobre todo con muchos videojuegos, pues así podría hacer más amigos en la escuela.

Lalo los bajó de la nube. ¿Zapatos caros?, ¿Tecnología? Nada de eso. Si el hombre lo definió como “un paquetico”, imposible que contuviera las lanchas de su hermana. Por otra parte, en caso de que fuera una tableta, a nadie se le hubiera ocurrido envolverla mucho, por lo delicado de la tecnología.

Al anular las esperanzas de la mujer y el niño, aprovechó para reprenderlos. Cómo se le había ocurrido a Martica dar aquella imagen carencial a unos extranjeros. Y ni qué decir de la absurda idea de Douglitas de que los amigos se consiguen con objetos. Fue entonces que le puso de ejemplo la larga amistad entre Ismael y él, a pesar de que siempre estaban arranca’os.

Seguro, continuó, se trata de un dinerito.   En realidad, él deseaba con todo su corazón recibir unos pesitos que costearan las vacaciones familiares.  Porque los ahorros destinados a ello, los había invertido en una cajita digital para el televisor, como obsequio a Douglitas por su cumpleaños.

En fin, esa misma tarde se despejaría la incógnita, pues Martica concertó la cita con el visitante a las tres de la tarde, en el hotel. Para garantizar el éxito de la operación salió con dos horas de antelación. A despedirla concurrieron: Lalo, Douglitas y hasta Ismael, quienes le hicieron recomendaciones de todo tipo.

“No te pongas nerviosa. Cuidado al cruzar las calles y más cuidado con los baches para que no te vayas a caer. No corras tras la guagua para que no llegues sudada. Al entrar al hotel hazte la turista. No hables mucho con el hombre y así no meterás la pata. Nada de mostrar ansiedad y ni se te ocurra abrir el paquete allí. Guárdalo bien en el bolso y durante el camino mira pa’ todas partes no vaya a ser que te caigan atrás. Trata de regresar en un almendrón, para evitar a los carteristas”.

Tardísimo volvió Martica a la casa con el maquillaje corrido, el vestido arrugado, y para colmo toda magullada. Apremiada por quienes la aguardaban, desesperados, contó su odisea.

-De principio, el accidente no me ocurrió en la calle, sino en la acera, donde por poco me traga un cráter. Con el tobillo vira’o tuve que correr dos cuadras para agarrar la guagua, después de tremendo rato esperando que alguna se dignara a detenerse en la parada. Al llegar tarde, el turista se había ido a dar un paseo. La buena noticia es que al fin nos encontramos y me entregó una bolsita lujosísima. Como acordamos ni la abrí, porque además estaba precintada. Lo del almendrón fue una salación, porque ahora los choferes se han puesto de acuerdo pa’ acortar los trayectos y aumentar los precios. Así, el viaje que me habría costado diez pesos, ahora fue de veinte. Menos mal, que como Virgo al fin, llevaba mi reservita.

En un ceremonial sagrado y ante la expectativa de Lalo, Douglas e Ismael, la mujer sacó la bolsa y después de cortar las cintas que la sellaban, se la dio al hermano para que develara el misterio.

Trémulo, Lalo extrajo el contenido.  ¿Fotografías?, exclamaron al unísono. En efecto, se trataba de un grupo de alegres imágenes, donde se veía a las dos familias compartiendo en la piscina, el restaurante, los paseos a caballos, y hasta en el bailable de la base de campismo.

El desánimo fue colectivo. Adiós zapatos, tableta y dinero para las vacaciones veraniegas.  Pero, como siempre, el optimista Lalo, agarró las fotos, buscó goma de pegar y arrastró al sobrino al cuarto.

“Pegaremos las fotografías en la pared, para acordarnos de los gratos momentos que pasamos en el campismo, pero todavía nos quedan muchas opciones más baratas para disfrutar en las vacaciones: iremos a la playa, a los museos, leeremos los libros que compramos en la Feria, te llevaré a jugar pelota y tú me enseñarás el baile raro ese que está de moda ahora”.

Douglitas comenzó a reír, y es que imaginaba al tío en el juego de pelota, con lo malo que era, y si como pelotero Lalo resultaba pésimo, para qué pensar en su faceta de bailador. De seguro estas vacaciones sí serían divertidas y se acordarían mucho de los amigos brasileños. No solo por las fotos o por el equívoco vivido, sino porque se daría banquete en agosto con los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, por televisión.

 

 

MANDY Y SU FAMILIA DE CERAMISTAS HUMORISTAS

Posted in Humor costumbrista with tags , , , , , , on abril 1, 2015 by mercybroma

Por: Mercedes Azcano Torres Fotos: Perfecto

MANDY (CON GORRA), JUNTO A SU FAMILIA.

MANDY (CON GORRA), JUNTO A SU FAMILIA.

Entusiasmados por la proximidad de la XIX Bienal Internacional de Humor Gráfico, Cuba 2015 (se celebrará del 5 al 8 de abril), nos dimos un salto al pueblito de San Antonio de los Baños, a visitar a nuestro amigo Jorge Armando Acosta Álvarez, más conocido por Mandy, y a su simpática familia de ceramistas humoristas.
Ellos tienen un diminuto taller en el que hacen maravillas con la arcilla, con la peculiaridad de que son obras humorísticas que escapan de las galerías para colarse en los hogares en forma de platos con chistes y tazas bromas.

EN EL TALLER TODOS SON ARTISTAS.

EN EL TALLER TODOS SON ARTISTAS.

En la Villa del Humor todo el mundo conoce a Mandy, quien actualmente es el director UEB Aisladores (Fábrica de Cerámica “Gilberto León”), en Santiago de Las Vegas. Graduado de técnico medio en Química (1975), debutó como artista en la Bienal fundacional del año 1979, en la que presentó sus primeros dibujos humorísticos.

UN CERAMISTA CREATIVO

MANDY CON SUS TAZAS BROMAS.

Mucho ha llovido de entonces acá y al igual que sus jocosas ranas saltaron de los anaqueles de las tiendas de San Antonio a las Ferias Internacionales de Artesanía, se impulsó su carrera a fuerza de tesón y horas robadas al sueño. Ingresó en la Asociación Cubana de Artesanos y Artistas, estrechó relaciones con el Museo del Humor y se sucedieron las exposiciones, los salones, las bienales.
Poco a poco, desde el año 2003 comenzó a vincular la cerámica con el humor, y a chorros llegaron los reconocimientos, entre ellos el Premio de la Popularidad en la Humoranga del 2010, por su obra “Contenedores”.

OBRA CERÁMICA

“CONTENEDORES”

Las ocurrentes leyendas de los platos incluyen chistes de toda índole como el aquel en el que conversan dos amigos y uno dice que el cardiólogo le quitó la cerveza. El otro hace la pregunta lógica: “¿por la presión?”, y el aludido contesta: por el precio.

CERÁMICA CON HUMOR

PLATO CON HUMOR DE TODOS LOS DÍAS.

PLATO DE CERÁMICA
El apoyo de su esposa Zoraida Posada, con quien está casado desde hace más de treinta años, ha sido siempre uno de sus mayores alicientes. La hija de ambos, Maday Acosta, le ha seguido los pasos a su papá en el mundo de la cerámica. Ella estudió técnico medio en Construcción Civil, pero finalmente fue seducida por la arcilla.
La joven ariguanabense ha heredado la sensibilidad artística de Mandy, pero tiene una nueva visión en cuanto a la aplicación de los materiales y otro estilo en la decoración de las piezas. Con “La mesita del medio” obtuvo el premio al Humor Volumétrico, en la Humoranga del 2010. Sus obras han estado presentes en ferias y salones.

CERÁMICA

ZORAIDA CON UN SAPITO PROVOCADOR.

LA ARTISTA EN EL TALLER.

MADAY SIGUE LOS PASOS DE MANDY.

OBRA CERÁMICA

“LA MESITA DEL MEDIO”.

Maday realiza una encomiable labor comunitaria, tanto con el Círculo de Abuelos, como con el Círculo Infantil “La flor de la amistad”, donde está matriculada su pequeña Sabrina. Para hacer realidad aquello de que hijo de gato caza ratones, la niña de tres años, es una apasionada del torno.

LA NIÑA APRENDE.

SABRINA MODELA LAS PIEZAS.

Didier Acosta, el otro hijo de Mandy, y su nuera Yanisel Rodríguez, también apoyan en el trabajo del taller. El pequeño de ambos, Maikol, con solo año y medio, corretea por el lugar, mientras disfruta jugar con la pasta. De igual manera que la arcilla se transforma en cerámica, durante la cocción en el horno, así los lazos familiares se refuerzan con la fraternal cooperación laboral. Como un hijo más, trabaja con ellos el tornero Damián Suárez.

ARTISTA MODELA.

DIDIER, CON SUS TAZAS DE LA NEURONA INTRANQUILA.

Compartir una jornada junto a Mandy y los suyos, me permitió apreciar la disciplina y creatividad de estos artistas. Al despedirme, fuimos el blanco de la jocosidad familiar cuando, tras empinarme el último buchito de un rico café, descubrí una araña diminuta en el fondo de una taza broma.

TAZAS BROMAS.

TAZAS BROMAS.

En el camino de regreso hallamos un portal singular adornado con múltiples platos con chistes. El propietario de la vivienda es el doctor Rogelio Pérez, un admirador de la obra de estos creadores.
Si los lectores de este blog se animan a acompañarnos en la próxima Bienal Internacional, visiten el taller de Mandy y su familia en San Antonio, y se llevarán en el corazón, a su hogar y a su cocina los mejores aliños: humor y arte.

PORTAL CON CERÁMICAS.

ROGELIO, EL MÉDICO, PRACTICA LA RISOTERAPIA EN SU PORTAL.

 

 

GALLO HUMORÍSTICO.

GALLO PELEÓN.

 

HUMOR DEL BUENO.

HUMOR DEL BUENO.

CARICATURA

NOS VEMOS EN LA XIX BIENAL INTERNACIONAL DE HUMORISMO GRÁFICO, CUBA 2015.

III EDICIÓN DE CONCURSO DE DIBUJO INFANTIL CON PALANTE, LOS NIÑOS PINTAN A EXPOCUBA (2014)

Posted in Humor costumbrista with tags , , , , on julio 23, 2014 by mercybroma

¡Cómo hay chamas dibujando!

¡Cómo hay chamas dibujando!


Fotos: Perfecto
La alegría y el bullicio infantil signaron en estas vacaciones la III Edición del tradicional concurso de dibujo infantil que organiza mi publicación bajo el título “Con Palante, los niños pintan a Expocuba”.
A mí me divierten, pero me aterran los niños con sus travesuras y su exceso de energía, así que fue un reto verme ante más de cien chiquillos clamando por sus hojas y colores para participar en la actividad.
Estos son los futuros caricaturistas.

Estos son los futuros caricaturistas.


Para torear aquella marea aunamos esfuerzos: Isalgué (coordinador de Expocuba), Orlando (el valiente profesor del Pabellón de Educación), Narciso (el infatigable promotor y coordinador de los caricaturistas, jurado del concurso) y José Luis (multipremiado caricaturista, profesor y jurado). También nos acompañaron M. Elena (periodista) y Perfecto (fotógrafo), además de nuestro timón de oro, Borges.
¿Será una Amelia Peláez?

¿Será una Amelia Peláez?


Talentos y más talentos.

Talentos y más talentos.


El concurso valió la pena porque la imaginación infantil se desbordó en los dibujos y me reí como loco con las ocurrencias de algunos. En particular, un gordito que antes de empezar a dibujar ya estaba comunicándome en tono autoritario el listado de los premios que quería recibir (juguetes incluidos).
He aquí a los felices ganadores y futuros caricaturistas:
Feliz con su premio.

Feliz con su premio.


Aquí si hay juventud y alegría.

Aquí si hay juventud y alegría.

EL PERIODISTA, LAS CARTAS Y UN MISTERIO POSTAL

Posted in Humor costumbrista with tags on abril 7, 2014 by mercybroma
caricatura costumbrista

Profesión: periodista

“Lo mío es la cultura o el deporte”, dijo el periodista recién graduado durante la entrevista con el director de la publicación. Y como el jefe ya estaba cansado de escuchar lo mismo de cuanto pichón le caía delante, se limitó a sonreír. Lo iba a bajar de las nubes, asignándole par de temas candentes, cuando irrumpió en la oficina el apasionado reportero que tramitaba las quejas de la población en la sección de correspondencia con los lectores.
El reclamo del hombre era que recibía muchas cartas y no tenía tiempo para procesarlas. Exigía ayuda de alguien más, de ahí que ni corto ni perezoso, el director aprovechó la ocasión para destinar al joven como asistente del redactor.
Sin creérselo, el muchacho adicto a las nuevas tecnologías, fan de las redes sociales, se encontró tras un buró cubierto de una montaña de correspondencia por tramitar. ¿Cartas por correo? ¿Manuscritas? Aquello le parecía un viaje al pasado en la máquina del tiempo. Resignado, se dedicó a seguir las indicaciones de su mentor.
Allí había de todo: personas quejosas del mal servicio, abusadas y estafadas en la adquisición de productos electrodomésticos averiados, campesinos indignados por el irrespeto a sus contratos con diversas entidades, gente aburrida del peor de los deportes “el peloteo burocrático”, y también, vivos a la espera de que una denuncia en la prensa les sirviera de tapadera para sus asuntos, mentirosos, locos y ególatras.
Al principio el muchacho se sentía extraviado, se perdía en aquella marea de historias y suspiraba por un buen reportaje o una crítica literaria. Con esa sección jamás ganaría reconocimiento público y sí muchos problemas, pues más de una vez había corrido a la salida del periódico para no encontrarse con un litigante encolerizado o un funcionario corrupto, expuesto en las páginas de la publicación.
Apenas si tenía tiempo para Twitter o Facebook. Cada vez que tropezaba con alguien, la persona aprovechaba para contarle sus calamidades y preguntarle si podría ayudarlo en la sección. Perdió a la novia porque sin poderlo evitar la abrumó con aquellas historias reales, pero increíbles, de gente que esperaba durante años por el asfaltado de su calle o por una instalación de agua.
Con el paso de los meses y los consejos de su jefe, aprendió a dar cauce a aquella catarata de correspondencia. A oxigenarse con las misivas de agradecimiento a médicos sensibles, a empleados afables y a personas solidarias. Porque allí también conoció a seres extraordinarios que al enterarse, por la sección, de la necesidad de una medicina, la donaban sin que mediara ningún interés material.
Aprendió de las trampas de los estereotipos, porque supo de taxistas aprovechados del bolsillo de los usuarios y de taxistas honestos que devolvían abultadas billeteras a clientes olvidadizos. Valoró el sabor a esperanza de las líneas que escribía, al deshacer entuertos y ver como aparecían las soluciones a longevos problemas, apenas unas horas después de ser publicados.
Se angustió, se indignó y sufrió junto a los lectores. Se espantó con la insensibilidad de muchos, se asombró de las pérfidas habilidades de aquellos capaces de rellenar con agua las botellas de ron selladas o falsificar documentos legales. La ocasión de reír también llegó y fue el día en que encontró una carta dirigida a su nombre, proveniente de Inglaterra.
Emocionado, abrió la misiva y la leyó, pues estaba escrita en español. La enviaba un joven estudiante inglés, que supo de la sección por unos periódicos que le obsequiara un cubano, al coincidir como delegados en un evento internacional. Narraba que en pocos días se hicieron amigos y al despedirse intercambiaron las direcciones. Pronto comenzaron a cartearse, porque el cubano vivía en un pueblito rural y no disponía de computadora.
En amable gesto, el inglés le envió por vía postal un paquete con algunos obsequios. Y para su sorpresa, a pesar de que el bulto reunía todos los requerimientos, no solo no llegó a su destino, sino que al cabo de unos meses fue devuelto a su remitente.
La sorpresa del inglés y el motivo de su carta era que el envoltorio estaba intacto, pero dentro, en lugar de los regalos encontró pepinos de agua vacíos, trapos sucios y periódicos viejos, y por supuesto no entendía aquel misterio.
El joven periodista tampoco se sentía capaz de explicar lo sucedido, aunque lo imaginaba muy bien. Así que publicó la misiva con la esperanza de que los indignos ladronzuelos sucios imitadores del mago David Copperfield, se avergonzaran de su acto de ilusionismo. Aunque nunca recibió respuesta, sí tuvo la satisfacción de que le escribieron el estudiante inglés y el cubano, para reafirmar su amistad y felicitarle como honesto periodista.
Tal vez aquello no fuera la sección de cultura o de deportes, como había soñado, pensó entonces el joven reportero, pero en sus letras había que alternar la delicadeza de unas zapatillas de ballet con el kimono de un karateca.

Nota: Sirva este cuento de homenaje a los periodistas que con pasión y profesionalidad dan voz a los lectores en la sección de correspondencia de la prensa cubana.

caricatura Martirena