Archivo para Humor Informático

LA TECNO MANÍA SÍ TIENE CURA

Posted in Humor Informático with tags , , , on junio 1, 2017 by mercybroma

CUIDADO CON EL SELFIE

Por: Mercedes Azcano Torres       Caricaturas: José Luis

Cuando después de referir una larga lista de padecimientos repentinos, la paciente escuchó el diagnóstico del médico, no supo si reír o llorar: “Usted es víctima de la tecno manía”.

Con aquella ocurrente definición el galeno se refería al mal uso de las tecnologías, que como aliadas son maravillosas por sus posibilidades ilimitadas, pero que cuando se convierten en adicción pueden ser un enemigo peligroso.

Los achaques que trae consigo el abuso en el empleo de computadoras y dispositivos móviles, son múltiples y diversos: tendinitis, dolores cervicales, fatiga ocular, sobrecarga de los pulgares, codo de tenista, dificultades con la audición y hasta insomnio.

Quienes sufren de tecno manía, léase los adictos a las tecnologías, son fáciles de identificar. Usan el celular hasta para mandar mensajes a la pareja que tienen al lado; no se despegan de su Tablet o su laptop; se relacionan más en el ciberespacio, que en la vida real; y se convierten en presentes-ausentes para la familia, a la cual, paradójicamente, intentan mantener cercana en imágenes, ya sea en fotos o como protector de pantalla.

Si eres de los que prefieres ver la vida a través del lente de la cámara digital, recuerda que beber un café en compañía o discutir de pelota con amigos reales, proporciona más bienestar que la comunicación con conocidos a través del perfil de Facebook.

La compulsión por las tecnologías propicia el aislamiento, lo afirma alguien que ha sido testigo de la desagradable la escena provocada por una persona en shock al descubrir que se le quedó el móvil en casa. Quién no ha sufrido en carne propia el suplicio de intentar sostener un diálogo con un interlocutor distraído por un juego electrónico.

El antídoto para esta enfermedad es gratis y consiste en caminar, correr, despegarse de la pantalla del ordenador para llevar a los hijos al cine, a la playa, a los museos; en fin, compartir cara a cara con los seres queridos. Darle espacio al amor y a los abrazos, respetar la intimidad familiar y no ser un pesa’o digital. Que la vida tiene muchos más caracteres que un tweet.

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EL HORÓSCOPO

Posted in Humor Informático with tags , , , , , on julio 2, 2009 by mercybroma
Capricornio y sus caprichos

Capricornio y sus caprichos

En su nuevo hogar Lalo se sentía dichoso, su vecina de puerta con puerta, una señora jubilada, le había acogido como a un hijo. A las seis de la mañana, ya Carmiña, que así le decían todos de cariño, le traía su taza de café.
Se ocupaba de buscar los mandados en la bodega, le pagaba a los cobradores y le avisaba de las reuniones. El cariño maternal de su vecina le ofrecía una magnífica oportunidad al ingeniero Informático: por fin disponía de tiempo libre, para navegar y desarrollar sus soñados proyectos.
Al llegar del trabajo, Lalo se bañaba, degustaba  los platos exquisitos elaborados por Carmiña, a quien ya le había dado hasta las llaves de la casa, y de ahí a conectarse a Internet, hasta altas horas de la madrugada.
Eso sí, el acuerdo con la buena mujer consistía en permitirle usar su PC para buscar información -ella estudiaba en la Universidad del Adulto Mayor-, además de imprimirle el horóscopo de la semana, pues Carmiña creía firmemente en las predicciones astrológicas.
-Lalo, ahora Virgo tiende a cuestionarlo todo y pone en duda las decisiones de los demás, así que no te atrevas a contradecir a tu jefe o te serruchará el piso.
-Ah… ¿y que le depara a Capricornio? –inquiría él, divertido.
-Pues mis consejos serán bien apreciados y aunque no sacaré beneficio económico, estrecharé relaciones con tipos interesantes –aseguraba ella, con el papel en la mano.
-Gracias, tomaré en cuenta tus recomendaciones. Hoy me meteré de cabeza en el taller para no tener tropiezos.
Lalo que no creía en el horóscopo, ese mismo día invitó a la dama de sus sueños, la linda Fifi, a conocer el nuevo apartamento el sábado por la noche.
Ilusionado, cocinó un suculento menú y hasta compró un vino carísimo. Al llegar la muchacha, la recibió con una flor. Mientras le enseñaba la casa Fifi alabó el orden y la limpieza, frutos de la laboriosidad de Carmiña.
Después de un rato de amena charla, él acompañó a la joven hasta la mesa, elegantemente dispuesta. Fifi, halagada, le sonrió y Lalo, pensó: ahora sí tumbé a la nena. Con destreza inusual sirvió la comida, descorchó el vino y después de llenar las copas, se dispuso a enamorarla.
Alguien tocó a la puerta, pero él no abrió. Por nada del mundo dejaría que le arruinaran su cena romántica. De repente se escuchó girar una llave y entró Carmiña con un montón de libros en la mano.
-Ni se preocupen por mí –dijo, al dirigirse al cuarto para encender la computadora- es que me comprometí con mi equipo de estudios en buscar datos de Stonehenge, el famoso monumento megalítico de Inglaterra.
Como un monolito se quedó Lalo, quien maldijo a los druidas celtas, a los jubilados estudiosos, y a la madre de los tomates, al escuchar a Fifi quejarse:
-Por favor Lalo desde que entró esa señora me estás arrastrando la mano por la mesa, como si fuera un mouse, y para completar me haces doble click en el dedo chiquito.
Antes de que pudiera responder, Carmiña le gritó:
-Mi’jo ven acá un momentico que ya tenía armado el muñeco cuando la computadora me lo borró.
Resignado, Lalo arregló el desaguisado, aunque le tomó más de media hora. Tras recuperar el archivo, regresó a la mesa y su sorpresa fue mayúscula: Fifi se había tomado la botella de vino íntegra, y se había quedado dormida.
De inmediato Carmiña metió la cuchareta:
-Es mejor que duerma en mi casa, que por suerte, tengo una cama vacía –afirmó la mujer.
En efecto, Fifi pasó la noche allí y al otro día ni se despidió de Lalo.
El fracaso amoroso y el dolor de no haber podido probar el vino dejaron al hombre como la cerveza de pipa, hecho agua. No obstante, insistió en su empeño y, después de ofrecerle disculpas a Fifi, consiguió atraerla nuevamente a su cueva con el pretexto de enseñarle unos programas de computación.
Para neutralizar a la vecina, el ingenioso Lalo copió unas predicciones nefastas en el acápite correspondiente a Capricornio. Según los astros, los pertenecientes a ese signo debían permanecer encerrados o les acecharían toda clase de desgracias.
Al llegar Fifi, Lalo la llevó al cuarto, frente a la PC y ya el hombre se embriagaba con el perfume que despedía su cabellera, cuando Carmiña irrumpió en la habitación.
-Ay mi’jo, que bueno que estas aquí para que me ayudes con lo del examen de Filosofía –dijo risueña.
-¿Mujer y qué hay con el horóscopo?- tartamudeó él.
-De eso no te preocupes, que cuando no me conviene lo que trae Capricornio, lo tacho y me acojo otro signo…

Bebé en la red.

Posted in Humor Informático with tags , , on junio 9, 2009 by mercybroma
Preocupaciones infantiles

Preocupaciones infantiles

Por Mercy

A Lalo no le alcanzaba la jornada laboral para localizar en Internet los últimos datos de su proyecto. “Los asesinos del tiempo”, como él los llamaba, lo convertían en blanco de sus ataques.
Cada vez que abría una página web los compañeros de trabajo lo asediaban con nimiedades: uno, que olvidaba la contraseña; el otro, que con la pezuña borraba un documento importante; la despistada de más allá, que infectaba la PC con un troyano, al ejecutar un adjunto…
Para no cometer un crimen laboral, decidió llevarse una laptop para la casa con el ingenuo propósito de navegar sin interrupciones. Tan pronto encendió la computadora su hijo Luis Enrique, de seis años, se le acercó:
-¿De dónde vienen los bebés?
-Los traen las cigüeñas de París –se apresuró en contestar Claudia, la suegra.
-Entonces mi mamá es una cigüeña –respondió el niño asombrado.
-Ese fue un chiste de abuelita, en realidad los niños están dentro de una semillita que cada papá pone en la barriga de la mujer –aclaró, enojado, Lalo.
-¿Y por donde entra la semilla a la barriga? –insistió la criatura.
-Por el ombligo –respondió Lalo en una salida de lujo.
-Ah, por eso mami grita y se ríe por las noches, es que le hace cosquillas cuando le colocas la semillita.
-Mi’jito no le hagas caso al tonto de tu padre que los niños no son boniatos –ripostó Claudia, en venganza.
-Los niños llegan por Internet –intervino el abuelo Armando- a través de la computadoras las personas se envían mensajes, algo así como pequeñas cartas, y es dentro de esos correos electrónicos que llegan los bebés.
-¿Abue, pero como es eso?- dijo el pequeño rascándose la cabeza.
-Tan sencillo como freír un huevo: la mamá y el papá se ponen de acuerdo sobre como quieren que sea el hijo y lo describen en un mensaje –contestó divertido el abuelo- a los nueve meses reciben la respuesta.
Sin poder contenerse y para mortificar al yerno, Claudia intervino:
-Claro, que a veces por Internet circulan unos virus que se introducen en la máquina y entonces llega un bicho feo como tu papá.
-O también puede suceder que los padres no hayan pasado el curso de computación y en lugar de encargar una niña, pidan una vaca decrépita, como ocurrió en el caso de tu abuela –concluyó Lalo.
Cuando Claudia iba a protestar, el yerno empezó a teclear. Tocaron a la puerta y al abrir entró Tania, la vecina de 70 años.
-Lalo mi’jo tú crees que te pueda dictar ahora un correo pa’ mi hijo que está en Moa -la mujer se colocó los espejuelos y desplegó diez hojas de menuda letra- es que le cuento al nene lo que me sucedió hoy en la consulta del quiropedista.
-Y pa’ describirle como le quitaron los callos, usted necesita tantas páginas –inquirió el pobre Lalo, al imaginarse una madrugada tecleando, pues apenas sabía escribir con dos dedos.
-Es que el especialista también me curó la verruga plantar –tartamudeó la anciana.
La suegra de Lalo, se lanzó en su auxilio:
-No se preocupe Tania, que mi yerno le mandará el correo a su hijo, así que díctele y verá que pronto acaban…
Fue en ese momento que el niño, presente en la escena acotó:
-Señora, y si quiere, cuando termine puede encargar un bebé, que dice mi abuelo que papi es un bárbaro en eso…

PRECOCIDAD INFANTIL

Posted in Humor Informático with tags , , on mayo 30, 2009 by mercybroma
Este niño es un genio

Este niño es un genio

Por: Mercy Azcano    Ilustración: Juan C. Pedreira

La madre llegó al Joven Club acompañada de su hijo y se lo presentó al profesor:
-Estoy preocupada, mi niño no es normal y lo traigo porque me han dicho que la computación contribuye al desarrollo de las habilidades infantiles.
-Seguro que aquí podemos ayudar a su hijo, por favor déjeme a solas con él –replicó solícito el maestro.
Tan pronto la mujer abandonó la oficina, el hombre trató de ganarse la confianza del muchachito y le preguntó.
-¿Qué edad tienes?
-Siete años.
-¿Y a qué te dedicas después de la escuela?
-Ahora estoy enfrascado en mejorar el simulador digital para aprender a manejar.
-¿El simulador digital?
-Uf, acaso usted no ha visto ninguno. Crear el software fue sencillo, lo difícil fue sacar la licencia –contestó con petulancia.
-Ah porque ideaste un simulador y tienes licencia de conducción… -dijo incrédulo el profesor.
-No me quedó otra alternativa, pues mi papá le tiene miedo al tráfico y, aunque fue algo complicado, después de dos noches conseguí el acceso a la base de datos electrónica de las oficinas de Tránsito.
El maestro, nervioso, empezó a dar paseítos cortos de un lado a otro de la oficina.
-Vamos más despacio mi’jito: ¿a qué edad comenzaste en la computación?
-La fecha exacta no la sé, solo recuerdo que a la maestra de preescolar no le gustó mi primer sitio Web aunque nunca llegó a explicarme si por problemas de contenido, diseño, creatividad o funcionalidad –contestó con desaliento el chiquillo y añadió- por culpa de ella perdí las primeras aplicaciones multimedia, ya que se obsesionó con los perritos de plastilina.
-Entonces… -le alentó el hombre, para que continuara el relato.
-Elaboré un perro-robot capaz de mover la cola y levantar la pata al llegar a un poste –prosiguió entusiasmado el niño- pero en la fase de prueba, cuando estaba a punto de patentarlo tuve que desecharlo porque se enamoró de la gata del conserje de la escuela.
-Así terminaron tus experimentos con la robótica ¿no? –inquirió el profesor.
-Que va, esa fue solo la primera etapa, después diseñé un robot programado para transportar la mochila, pues con tantos libros que nos obligan a cargar en la escuela ya tenía problemas en la columna vertebral.
-Ejem… -carraspeó el hombre- volvamos al asunto que te trajo acá, explícame el por qué tu mami está tan preocupada contigo.
-Porque dice que tengo que desarrollar el intelecto –dijo abatido el pequeñín, encogiéndose de hombros.
Sin comprender, el profesor llamó a la madre del niño para que ella le contara el motivo de su inquietud. La señora entró a la oficina e increpó al maestro:
-Usted tiene que ayudarme, este niño no es normal.
Y sin darle tiempo a reaccionar, prosiguió:
-Vamos, mi’jo sé sincero y cuéntale al profe como cada vez que vas al baño te orinas por fuera de la taza…